Guía para visitar Praga

Esta Guía para visitar Praga se produce después de un viaje desde Cesky Krumlov, pasando por Ceske Budejovice y por el Castillo de Praga.

Habíamos llegado el día anterior a Praga. Y la República Checa estaba por revelrnos un destino fantástico. De todo lo que hay para visitar en Praga, lo más interesante a primera vista fue la arquitectura. Y, por supuesto, todo es más barato en comparación con otros países europeos.

Nos habíamos quedado a dormir en la Pensión de la Vera (Hotel Praga), en los alrededores de Praga. Al día siguiente, por la mañana, salimos hacia el centro de la ciudad y encontramos aparcamiento para el coche en un parking subterráneo bajo el Rudolfinum, en la Plaza Jan Palach, junto a la Manesuv Most, uno de los puentes que cruza el río Moldava.

El Rudolfinum, uno de los más importantes edificios neo-renacentistas de Praga, es un auditorio musical que tiene como orquesta permanente a la Orquesta Filarmónica de la República Checa. Esta casa de espectáculos es, también, uno de los escenarios principales del Festival Internacional de Música de Praga (Festival de la Primavera), realizado entre Mayo y Junio. Dentro del edificio podemos encontrar la sala de Dvorak, famosa por su acústica. Existe, además, una importante galería de arte que muestra, sobre todo, piezas de arte contemporáneo.

El itinerario continuó, entonces, rumbo a la Plaza Jan Palach, donde comenzamos a conocer Praga más a fondo; pero antes de que te sugiramos qué descubrir y apreciar en Praga, conviene conocer un poco más de su historia.

Castillo de Praga

Castillo de Praga

La historia de Praga, República Checa

Praga (capital de la República Checa y centro industrial, comercial y cultural del país) es conocida como la «ciudad de las cien cúpulas», «ciudad de oro» o «la madre de todas las ciudades». La palabra prah, en checo contemporáneo, significa umbral o límite, lo que puede dar una pista en cuanto a los orígenes del nombre: ciudad en el límite de la vieja Europa, entre los mundos eslavo y germánico. También hay quien dice, más románticamente, dejándose fascinar por el ambiente mágico de Praga, que esta es la puerta de acceso a otros mundos u otras dimensiones.

Praga es, en realidad, uno de los más bellos y antiguos centros urbanos de Europa, siendo famosa por su enorme y bien conservado patrimonio arquitectónico (sufrió pocos daños durante las dos Guerras Mundiales) y por su rica vida cultural. Se encuentra en la región de Bohemia Central, sobre las colinas, en las dos orillas del río Moldava, poco antes de su confluencia con el río Elba.

La ciudad de Praga fue, durante miles de años, paso obligado en las rutas comerciales que atravesaban el continente europeo de norte a sur. Sin embargo, los registros documentales de la fundación de Praga se refieren al siglo IX. Debido a una gran expansión económica, en 1170, el pueblo cruzó el río, con la construcción del primer puente de piedra, ampliando su perímetro con la Stare Mesto (Ciudad Vieja). Praga vendría a crecer más aún en 1257, con las murallas del Castillo de Hradcany, la Mala Strana (Ciudad Pequeña), barrio poblado exclusivamente por los colonos y comerciantes alemanes.

Con un pasado turbulento en términos administrativos (estuvo bajo el dominio de los alemanes, austro-húngaros, sajones y suecos) Praga se ha convertido, en 1918, en la capital de la nueva e independiente república, nacida de la antigua Checoslovaquia. Caería en manos de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y, después de eso, estaría bajo el yugo de la Unión Soviética. En 1968 iniciaría el movimiento social conocido como Primavera de Praga, que llevaría consolidación de la autonomía checa frente a las potencias extranjeras. Ya en 1992, con la separación de checos y eslovacos, dejaría de ser la capital de checoslovaquia y pasaría a ser la capital de la República Checa.

Hoy en día, la ciudad tiene cerca de 1.200.000 habitantes (1.900.000 en el área metropolitana) y representa más del doble del PIB del país. Sus actividades económicas más importantes son la ingeniería pesada y de precisión, alimentos, construcción, maquinaria, material ferroviario, productos químicos y farmacéuticos, artes gráficas y editoriales.

La industria cinematográfica es también significativa, con muchas películas que se producen en los estudios Barrandov. Las películas de Misión Imposible, Blade II y XXX utilizaron las calles de Praga como telón de fondo.

Pero visitar Praga es, por encima de todo, encontrar un lugar de intensa vida cultural. La ciudad posee un gran número de universidades, academias y escuelas independientes. Además, son muchos los museos y galerías de arte, y no faltan los eventos culturales a lo largo de todo el año, tales como algunos de los festivales de música más importantes en el plano internacional. Nombres como el compositor de Antonin Dvorak o el escritor Franz Kafka son, automáticamente, asociados a la ciudad.

Panorámica de Praga

Panorámica de Praga

No faltan, por tanto, razones para leer esta Guía para visitar Praga. En 1992, la Unesco consideró el centro histórico de Praga como Patrimonio de la Humanidad, ya que posee una de las más variadas colecciones de arquitectura, desde el Art nouveau, el Barroca, Renacentista, Cubista, Gótico, Neo-clasicista y Ultra-moderno. Una vez que conocemos un poco de la historia y características de la ciudad, te decimos qué hay para hacer y visitar:

Visitar Praga – Monumentos De Praga, República Checa

  • Stare Mesto (Ciudad Vieja) y su plaza (Staromestske Namesti)
  • Nove Mesto (Ciudad Nueva) y la Plaza de Wenceslao
  • Mala Strana (Ciudad Pequeña)
  • Castillo de Praga y la Catedral de San Vito
  • Orloj (Reloj Astronómico)
  • Puente de Carlos
  • Klementinum y su torre astronómica
  • Josefov (barrio judío) con el Antiguo Cementerio Judío y la Sinagoga de estilo gótico
  • Castillo De Vysehrad
  • Vinohrady, hermosa área residencial con una arquitectura variada
  • (Barrio) Andel, probablemente la zona más animada de la ciudad, con el centro comercial Nový Smíchov y otros edificios modernos
  • Museo Nacional
  • Museo De Franz Kafka
  • Petrinska Rozhledna, una torre de observación en la colina de Petrin, que es similar a la Torre Eiffel y ofrece a los visitantes una excepcional vista sobre la ciudad
  • Tumba de Franz Kafka en el Nuevo Cementerio Judío, en Olsany
  • Metrónomo gigante y funcional en una colina (construido en 1991, para ocupar el lugar en donde estaba un enorme monumento, destruido en el año 1962, el antiguo líder soviético Joseph Stalin)
  • Pared Lennon, en honor al cantante/compositor, llena de graffiti que simboliza los ideales de los jóvenes, tales como el amor y la paz

La arquitectura en general (para mí, todo lo que hay para ver y visitar en la ciudad es un monumento)

¿Dónde comenzar la visita a Praga?

Partiendo de la Plaza Jan Palach, caminamos en dirección a la Plaza de la Ciudad Vieja. Aquí tuvimos que esperar la llegada de la hora correcta en el Orloj. Este reloj astronómico representa toda la pericia científica y técnica de la época gótica de la Bohemia. El reloj da su característico sonido, cada hora, entre las 9 y 21 hrs. A cada lado aparecen figuras, como la Muerte, el Turco, el Avaro y el Vanidoso. Después del desfile de los apóstoles se oye el canto del Gallo y el reloj comienza a sonar.

El reloj astronómico de la torre indica cuatro tipos de tiempo.

Tiempo de Europa Central (tiempo antiguo alemán) – indicado por los números romanos en el borde de la esfera, apuntado por el puntero solar.
Viejo tiempo bohemio – el nuevo día comienza con la puesta del sol (indicado por los números góticos de oro situados en el anillo exterior de la esfera).

Tiempo babilónico (variable) – un día demora desde la aurora hasta la puesta del sol, porque las horas del Verano tardan más que las horas del Invierno (es el único reloj del mundo capaz de medir ese tiempo).

Tiempo astral – indicado por los números romanos (en la parte inferior de la fachada, la esfera del calendario indica el día, su posición en la semana, el mes y el año)

Posteriormente, entramos en la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn (gótica por fuera/barroca por dentro, construida en el siglo XIV), en la Iglesia de San Nicolás y en la Casa Municipal (Obecni dum). Esta última es una casa de espectáculos. Aquí están algunas fotos del interior y del exterior de este edificio.

Luego decidimos ir al Barrio Judío de Praga a visitar el Cementerio y las Sinagogas,pero, ya que era Sábado (Shabbat – día sagrado Judío), no pudimos entrar. Así que optamos por daru un paseo por las calles, volvimos a la Plaza de la Ciudad Vieja y seguimos en dirección al río Moldava.

Fue entonces que encontramos el Klementinum, el mayor complejo de edificios de la Ciudad Vieja de Praga. Fundado en 1232, fue el lugar de trabajo de los mayores astrónomos, científicos, músicos y filósofos de Europa. Hay tres formas de explorar el Klementinum: visita guiada, concierto de música clásica y un paquete que incluye los dos. Nosotros hemos hecho la interesante visita guiada (en Inglés) donde pudimos ver:

La hermosa Capilla de los Espejos, construida en 1724, y sus frescos (uno de los dos órganos del siglo XVIII era tocado por Wolfgang Amadeus Mozart).

La Sala Barroca, una de las que constituyen la actual Biblioteca Nacional de la República Checa (20.000 libros).

Y la Torre Astronómica de donde, después de subir 172 escalones, se tiene una maravillosa vista de 360º sobre Praga (la subida es inclinada y, por lo tanto, no adecuada para personas mayores o con problemas de movilidad)

Las visitas guiadas se realizan entre las 10 y las 17 horas (con pequeñas variaciones según la época del año). De lunes a jueves a todas las horas y de viernes a domingo todas las medias horas. Las visitas duran 50 minutos y cuestan 220 CZK (8 euros) para los adultos y 140 CZK (5 euros) para los niños con más de 6 años. Los conciertos de música clásica cuestan 600 CZK (22 euros). Se pueden comprar entradas para el Klementinum en línea.

Continuando nuestra visita por Praga, seguimos por la orilla del río y, en el Puente de Carlos (Carlos Most), hemos visto con atención todos los quioscos que venden verdaderas obras de arte a los turistas (todas presentan el documento expedido por la Cámara Municipal autorizando las ventas).

A lo largo de mis viajes nunca vi recuerdos con tan buen gusto como las que hay para comprar en Praga. Normalmente son cosas feas, clichets de la ciudad, lo más económicos posibles de hacer y que se venden a un precio desorbitante. Pero esto no sucede en Praga. Los artistas que circulan en esta zona (pintores, músicos, mimos) fundaron, incluso, la Asociación de los Artistas del Puente de Carlos.

Incluso se dice que es uno de los puentes más bellos del mundo. Y lo creo. Tiene casi 10 metros de ancho y 516 metros de longitud, sostenido por 16 arcos. Hay torres fortificadas en los dos extremos. En el inicio del siglo XVIII, fue decorado por 30 estatuas (o grupos de estatuas) de estilo barroco, que representan santos, personajes históricos o bíblicos.

Nos quedamos toda la tarde, para cruzar los puentes de un lado al otro. Ya en Mala Strana visitamos la Iglesia de S. Nicolás, que se encuentra en la ciudad (la primera, ya mencionada anteriormente, está en la plaza de la Stare Mesto).

Con la llegada de la noche, mientras cenábamos, nos sorprendió una ligera lluvia de verano. Después fuimos a un concierto de una orquesta de cámara con el acompañamiento de un coro. Tocaron Mozart y Bach. No suelo asistir a conciertos de música clásica, pero me pareció apropiado hacerlo en Praga, tal y como ya habíamos hecho en Salzburgo.

El Barrio Judío

Se piensa que los judíos se instalaron en la ciudad de Praga en el siglo X. El primer pogrom sucedió en 1096, durante las primeras Cruzadas, y resultó en la construcción de un gueto rodeado por muros. El término pogrom significa «un violento ataque masivo a las personas con la destrucción simultánea de su entorno»; pero es, normalmente, utilizado, cuando tales actos están en contra de los judíos o de otras minorías étnicas de Europa.

A lo largo del tiempo continuaron existiendo actos de discriminación en contra de los judíos en Praga, con más de un pogrom en 1389 (1500 judíos masacrados) y el mantenimiento del gueto. En 1850, el barrio cambiado de nombre a Josefstadt (Ciudad de José), en honor de José II, Emperador del Sacro Imperio Romano, que emancipó a los judíos en 1781. Por esta época, estos fueron autorizados a vivir fuera de la ciudad de Praga, lo que llevó a una disminución de la población judía en Josefov una vez que sólo los ortodoxos y los pobres permanecieron allí.

Sinagoga del barrio judío de Praga

Sinagoga del barrio judío de Praga

La mayor parte del barrio fue demolido entre 1893 y 1913, a propósito de una iniciativa que tenía como objetivo hacer que la ciudad siguiera el modelo de París. Tras esta destrucción apenas quedaron seis sinagogas, el cementerio judío y el antiguo ayuntamiento de Josefov. Con tan poco de lo que originalmente existía, era de esperar que, durante la ocupación Nazi, este barrio de Praga fuera arrasado, pero la zona fue preservada de modo que pudiera llegar a ser algo así como un «museo exótico de una raza extinta». Esto significaba que los Nazis exhibirían, en Josefov, los artefactos judíos recogidos en toda la Europa Central.

Hoy en día, toda la zona está llena de edificios de principios del siglo XX y, por lo tanto, es difícil apreciar cómo sería el antiguo barrio judío de Praga, cuando tenía más de 18.000 habitantes. El complejo de edificios originales que quedaron forman ahora el Museo Judío, que posee una de las mayores colecciones judías de arte, textiles y plata del mundo: 40.000 artículos y 100.000 libros. La entrada al museo cuesta 300 CZK (11 euros) y permite la entrada a los siguientes sitios:

  • La Sinagoga Maisel
  • Sinagoga Española
  • La Sinagoga Pinkas
  • Antiguo Cementerio Judío
  • La Sinagoga Klausen
  • La Sala de Ceremonias

Sólo se pueden sacar fotos en el cementerio (y en las calles, por supuesto). La primer tumba data de 1439 y la última de 1787. No se sabe, a ciencia cierta, cuántas personas están enterradas en el cementerio, pero se cree que son cerca de 12.000.

El castillo de Praga

Cuando terminamos de visitar el barrio Judío, fuimos al castillo de Praga, ubicado en la colina de Hradcany, lo que exigió de nosotros una larga caminata. Esta fortificación fue construida en el siglo IX, y desde ese momento ha venido sufriendo constantes renovaciones y restauraciones. En el pasado fue residencia de príncipes, reyes, obispos, emperadores, generales nazis y comunistas. Ahora, quien lo habita es el presidente de la república. Según el libro de los récords guinness, este castillo es el más grande del mundo.

Entrar dentro de las murallas, ver las calles y la Catedral de San Vito es gratuito, pero para visitar ciertas partes del castillo se tiene que pagar, de acuerdo con la siguiente tabla:

Tipo de boleto Adulto
Castillo de Praga – tour completo de 18€
Castillo de Praga – tour corto 11€
Galería de pinturas del Castillo de Praga 7€
Exposición permanente «La historia del castillo de Praga» 7€
Torre de la Pólvora 4€
Descuentos: 6-16 años, estudiantes hasta la edad de 26 y mayores de 65 años.
Familia: Niños de 1 a 5 años y menores de 16 años acompañados, en un máximo de dos adultos
Visitar el Castillo de Praga – tour corto
Viejo Palacio Real, exposición permanente «La historia del castillo de Praga», la Basílica de San Jorge, Vía dorada y la torre Daliborka, así como la Torre de la Pólvora.
Visitar el Castillo de Praga – tour completo
Tour corto + Convento de San Jorge, y la Galería de pinturas del Castillo de Praga

Los edificios del castillo de Praga son representativos de muchos estilos arquitectónicos, como el gótico (Catedral de San Vito) y románico (Basílica de San Jorge, monasterio, algunos palacios, jardines y torres de defensa). Los visitantes también pueden ver el Museo de los juguetes. Todos los años, en verano, se celebra el Festival de Shakespeare (en el Palacio de Burgrave), el mayor y más antiguo festival de teatro al aire libre de la República Checa.

Nosotros paseamos por dentro de las murallas y hemos sacado fotos. Todo es fantástico y la Catedral de San Vito es realmente imponente.
Terminada la visita, bajamos por las antiguas escaleras del castillo (stare zamecke schody). Subimos al coche y dijimos adiós a Praga.

Castillo de Praga al atardecer

Castillo de Praga al atardecer

Praga-Viena

El siguiente destino sería Viena, de vuelta a Austria. Sin embargo, antes, hicimos un pequeño desvío por Zdar nad Sazavou, a unos 120 kilómetros de Praga, para ver la iglesia de peregrinación de San Juan Nepomuceno. Este es un lugar Patrimonio de la Humanidad, según la Unesco.

La inusual iglesia funeraria fue mandada a construir por el abad del convento de la ciudad, en 1719. Según reza la leyenda, debajo del cuerpo del mártir ahogado apareció una corona con cinco estrellas. Este fue, pues, el motivo elegido para esta obra en estilo «barroco-gótico» en el que el número cinco se repite muchas veces (estrellas de cinco puntas, cinco salidas de la iglesia, cinco ángeles de dios en el altar mayor). Como se puede ver en imágenes de este sitio, este local tiene una arquitectura bastante particular, pero es aún más impresionante en una vista aérea.

Después de esta última visita en territorio checo, seguimos nuestro viaje rumbo a Viena. Sólo hicimos una breve parada en la frontera con Austria, en Kleinhaugsdorf. En el último hostal donde habíamos quedado a dormir, tomamos un folleto de la red de Albergues de Fresa, con habitaciones en la República Checa (Praga), Polonia (Cracovia y Varsovia) y Austria (Salzburgo y Viena); por lo que decidimos quedarnos en el hostal de la red que se ubica en Viena

Nos llevó algo de tiempo entrar a la gigantesca Viena; pero al fin llegamos, ya después de las 9 de la noche, en la esquina de la Burgerspitalgasse con la Mittelgasse (GPS 48°11’36.09″N 16°20’32.04″), cerca de la estación de tren de Westbahnhof. Este hostal no está justo en el centro, pero se llega en 20 minutos a pie.

Este hostal en Viena, que funciona en un edificio de seis plantas, sólo está abierto en verano. Cuenta con habitaciones single (42 euros), dobles (27 euros), triples (25 euros) y cuádruples (21 euros). Todos los precios son por persona. Las habitaciones son pequeñas pero limpias. El desayuno está incluido y hay internet y servicio de lavandería. Pero, en términos de alojamiento, hay mucho donde elegir en la capital austriaca.

Esa noche no salimos más. Estábamos cansadísimos. Y ni siquiera nos imaginábamos lo que nos esperaba al día siguiente, un espectacular recorrido por Viena.

Mas informacion sobre este tema

  • Leave Comments

    • Responsable: Octavio Ortega Esteban
    • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
    • Legitimación: Tu consentimiento
    • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
    • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
    • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com