Vista de Djebel Ballouta con la costa. La costa mediterránea norte es rica en vegetación.

¿Qué hacer en Túnez?

Menos esquiar sobre nieve (no hay montañas nevadas en Túnez), prácticamente de todo. De entrada, disfrutar del mar incluso en épocas en las que en otras regiones ya ha refrescado y bañarse en el agua del Mediterráneo aún tibia en otoño. Son numerosas las playas, dentro y fuera de los centros de vacaciones, incluso hay algunas prácticamente solitarias. Y, para estar más sanos y atractivos, es posible encontrar balnearios y numerosos centros de talasoterapia.

Los aficionados a la caza y la pesca tiene ocasión de practicar sus deportes favoritos. En la zona norte del país, sobre todo en las montañas, es posible cobrar piezas de caza mayor, mientras que en las zonas costeras puede practicarse la pesca, tanto con caña desde los puertos, calas o acantilados, como la submarina. También el litoral tunecino ofrece muchas posibilidades a los aficionados a la inmersión, tanto libre como con botella.

El desierto es otra tentación y está allí mismo, casi a las puertas del hotel o el apartamento. Es el momento de realizar largas travesías entre las arenas interminables, dejándose llevar por la atracción de la aventura. Un buen mapa, un vehículo potente, y bien preparado, sentido de orientación, vituallas, agua y combustible suficiente y unas buenas dosis de espíritu aventurero se encargarán del resto.

Vista de Djebel Ballouta con la costa. La costa mediterránea norte es rica en vegetación.
Vista de Djebel Ballouta con la costa. La costa mediterránea norte es rica en vegetación.

Y sin salir del desierto, hay más cosas que hacer, como montar en camello, dormir bajo la lona de una jaima, acercarse a los pueblos de los oasis, de las montañas áridas. Podemos vivir en una habitación troglodita en una aldea de los matmatíes o disfrutar de los espléndidos festivales folclóricos, las fantasías o, mejor aún, conocer la vida cotidiana de las gentes del desierto.

Los zocos son más tentadores que los más lujosos y sofisticados centros comerciales. No hay aire acondicionado ni música ambiental, ofertas del mes o tarjetas de crédito, pero tampoco hay prisas, los precios no son fijos e inamovibles, porque no sólo se puede, sino que se debe regatear y es el mejor lugar para encontrar lo mejor de la artesanía tunecina. Hay que tomar algunas precauciones, claro que sí, pero también en un centro comercial hay que mantener la cartera a buen recaudo.

Los aficionados a la cultura también pueden disfrutar a lo largo de su visita. Repartidas por buena parte de la geografía tunecina hay numerosas y ricas muestras del pasado, como Cartago, Bizerta o Hammamet, pero también se puede disfrutar de numerosas manifestaciones culturales en numerosos lugares de Túnez y a lo largo del año. Los festivales de El Jem, o los internacionales de Cartago y Hammamet son buenos ejemplos de ello.

Anfiteatro de El Djem.
Anfiteatro de El Djem.

También pueden practicarse numerosos deportes de verano, aunque con algunas variantes, si es nuestro deseo ¿Qué tal cabalgar a orillas del desierto? ¿O montar en camello?

Tags:

Deja un comentario

  • Responsable: Octavio Ortega Esteban
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com

Uso de cookies

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies